Nueva Propuesta Lírica Popular Contemporánea FRANCISCO ALVERO El Juglar Del Amor

“VERSOS QUE ILUMINAN, PALABRAS QUE QUEMAN…”

Poemas y canciones que rugen de amor, de pareja, personal y colectiva, para la victoria cotidiana, eterna desde corazón, concreta, que involucra todas las esferas de lo humano, lo social y político- en el profundo sentido de la palabra, como sinónimo de proceder y compromiso, en la tarea de consensuar y socializar la vida y la alegría, la paz, la justicia con todo nuestro ser, cada gota, brote, a toda edad, a cada instante.




lunes, 22 de noviembre de 2021

“Amor en Agonía” ZAMBA - BASADA EN UN POEMA de Julio Sosa (Del Libro "Dos Horas Antes del Alba")

 “Amor en Agonía

Z A M B A

C A N C I O N

 

MÚSICA: Francisco Alvero EL JUGLAR


BASADA EN UN POEMA de Julio Sosa   

 (Del Libro "Dos Horas Antes del Alba") 

 

  

Esta zamba de amor, de amor en agonía

Memoria de un adiós, que triste me dejó

La canto con el alma, porque la siento viva

Aunque yo sé muy bien... que ya, que ya se fue!

 

Cuando mi alma ya abandone su envoltura terrena,

Se acercará a tu alcoba  doliente y errabunda, de verdad

Impotente y terrible, mi deseo, ay de amarte,   

Retorcerá mi cuerpo, prisionero de su tumba

 

Te gritaré angustiado, cuando escuche ya tus pasos llorando,

Apenas caminando por la senda compartida

Y ese techo de tierra que me aísla de tu abrazo,

Arañaré frenético, en un esfuerzo vano

 

Ya no podrán mis labios, dibujar esos encantos,

Que seguirán viviendo, palpitando muy lejanos,

Que inspirarán pasiones, a pesar de todo el llanto derramado   

Tal vez, por ti me alegre, más por mí ya estoy llorando

Yo sé que con mis versos y mi zamba, por siempre estaré a tu lado   

Aunque sean otros labios, los que te den mi amor

 

Memoria de un varón, de un tiempo ya olvidado

No sé si fue verdad, ahora no importa ya

Acaso esta zambita, pudiera homenajear

Al gran varón del tango, también como a su amor.

 

RECITADO

“Ya no podrá mi boca, mordisquear insaciable,

El suave marfil mórbido y celestial de tu cuerpo,

Y del húmedo beso, que estremeció tu carne,

Solo tendrán tus fibras, un molesto recuerdo...”

 

Vení, sentáte cerca, de mi lecho agonizante,

Vení, acercá tus manos, luminosas como estrellas,

A mi frente que me estalla y que me quema de dolor,

Calmando de agonía al pobre corazón

Mi alma se desangra de dolor y quemazón

Es como un frío invierno que en primavera murió.

 

Prefiero ese calor de aquellos besos de amor

Al calor de este infierno atronador,

A tus ojos febriles que miraban con pasión el arrebol

No quiero ver los míos, temblorosos de pavor

Cierra bien la persiana, y ahora vete por favor

Que la luz me molesta, y me duele el corazón

 

 Ya no podrán mis manos, enredarse con tu pelo,

Ni aplastaré mi boca,  ay, ay, en tus labios de fuego

Que sangraran sedientos, después de beber entero

Un cántaro profundo de amor y de misterio!

 

No crisparás tus garfios con violencia en mi pecho,

Ni en la incansable almohada... de nuestro amor eterno...

 

...Cerrá bien la persiana, porque yo aquí me quedo

Junto con los recuerdos, que latirán por dentro



 






“HE RENUNCIADO A TI” (El gran renunciamiento) VALS de Francisco Alvero, EL JUGLAR Del Amor

 













“HE RENUNCIADO A TI...”

(El gran renunciamiento)

VALS de Francisco Alvero, EL JUGLAR Del Amor

 

He renunciado a ti, yo sé que sí y no me arrepiento

He renunciado a ti, que voy a hacer, ya sin tus besos?

He renunciado a ti, porque la flor se fue muriendo,

Como se muere el sol, cuando la noche va naciendo.

 

He renunciado a ti, y a toda tu ternura

 He renunciado a ti, yo sé, fue una locura

He renunciado a ti, y pese a tu hermosura

He renunciado siempre, a los honores, no a la lucha!

 

Como aquella gran mujer que te imaginas!

He renunciado a ti, y no es pura poesía

He renunciado a ti, aunque llueva en mi vida

 Aunque me duelan las heridas!

 

 He renunciado a ti, en una madrugada fría

He renunciado a ti, sin meditar de nuestra vida

 He renunciado a ti, y sin rencores, sin mentiras

He renunciado a ti, y esto no me causa alegría.

 

He renunciado a ti, yo sé, que es imposible
He renunciado a ti, y a nuestro amor, que fue invencible
He renunciado a ti, mujer, aunque no entiendas,
Que renunciando a ti, ya me uno más a tu existencia!


He renunciado a ti, lo digo al pueblo que me escucha,
He renunciado a ti, cantando estas coplas  fecundas

He renunciado a ti, a los honores,  no a la lucha,

Tal como dijo ella, esa mujer, que ya es leyenda!

 

Ese sí que habrá sido, el gran, gran renunciamiento,  

Lo nuestro apenas fue, el renunciar a unos momentos,

Por cosas de la vida, sin arrepentimientos,

Prefiero renunciar y no seguirte el juego!  

Adiós!

 

Aunque no sea el nuestro, el gran, gran renunciamiento

Al menos para mí y mi corazón no ha sido un juego

Y no es casualidad, que nunca, nunca lo olvidemos

Y como en la canción, nos emocione sin quererlo

Amor!

 

He renunciado a ti… a ti, y no lo niego

Aunque es muy evidente, para nada es un secreto,

Ha renunciado a ti, mi corazón maltrecho

Pues sabe que este amor, ya como el sol se está muriendo.

 

Y este vals… ya se va despidiendo.

 


TIEMPO AZUL DE AÑORANZA “Adorada niñez” CANCIÓN de Francisco Alvero EL JUGLAR Del Amor Inspirada en aquella añoranza poética de Julio Sosa

 

 “Tiempo Azul de Añoranza

Adorada niñez


C A N C I O N

 

MÚSICA: 

Francisco Alvero EL JUGLAR


BASADA EN UN POEMA de Julio Sosa   

Inspirada en aquella añoranza poética  

 (Del Libro "Dos Horas Antes del Alba") 


 

Adorada niñez que te has dormido

En un dulce recodo del pasado,

Con el canto verde del abuelo,

Y un nostálgico adiós de reyes magos...

 

Adorada niñez que te has llevado,

Con aquellos primeros pantalones largos,

El tesoro ignorado de ese tiempo sagrado,

La inocencia de un ángel sin pecado...

 

Cuando el alma vagaba en las alturas,

Del ensueño feliz casto y dorado,

Sin las sombras oscuras de la duda y el pecado,

Ni los golpes traidores del engaño...

 

Hoy que el sueño se ha roto en la distancia,

Con la piedra del tiempo en mil pedazos

Si pudiera olvidar estos cuarenta años!!!

Volvería a esperar los reyes magos...

 

(Aunque, a decir verdad, desde los 4 años,

 no creo en los reyes magos…

No porque me lo hayan  explicado, 

sino, porque vivíamos en un piso 14!!! 

de la Avenida Gaona de Ramos Mejía

Cómo  iban a subir los camellos tan alto?)

 

Si olvidara del mundo todas sus maldades,

Volvería ser niño, eso es indudable,

Y escuchando los cuentos de mi madre,

Soñaría feliz en su regazo...

 

Adorada niñez que te has dormido,

En un dulce recodo del pasado,

Solo guardo de ti para evocarte,

Un doliente recuerdo desmayado...

 

Panchi… Panchi… Panchi!

Adorada niñez!


 

 







“Otra vez, el amor” TANGO CANCION de Francisco Alvero EL JUGLAR Del Amor











 

 “Otra vez, el amor”

TANGO 

 

LETRA Y MÚSICA de Francisco Alvero EL JUGLAR Del Amor

 

 

Otra vez extrañando tus labios, que desangran igual que una rosa

  Otra vez aquellas mismas cosas, cómo dijo el genial Julio Sosa

 

Otra vez he perdido las horas, sin hallarte siquiera en las sombras

Las tristezas se desacomodan,  otra vez se impacienta la aurora.

 

Otra vez el temor al olvido, separarnos del rito sagrado

 Siento en mí la pasión de tus labios, que desatan el fuego sagrado

   Otra vez!

 

Otra vez el temblor ha venido, terremoto divino,  precipicio adorado,

Nos regala el dulzor tan amado, que nunca olvidamos, de aquí a diez mil años,

Otra vez, desangrando los labios, y morir y nacer abrazados

Otra vez!

 

  Otra vez vuelven a mi memoria, los secretos de viejos amantes,

 Otra vez encendida en mis coplas, tu mirada, tu aliento y tu aroma

 

  Otra vez voy contando las horas, de encontrarte gemela en la aurora

Otra vez esos besos desojan,  las caricias del mar sin demora

 

  Otra vez soy tu amante perdido, y en el mar de tu cuerpo me abismo 

Otra vez el retoño divino, se retrasa en un llanto dormido

 Otra vez!

 

Otra vez yo me encuentro contigo, muchacha divina,  ensueño dorado,

Derritiendo dulzores amargos, de amor suspirando, también desangrando,

 Siento en mí la pasión que ahora canto, festejando ese fuego sagrado.

Otra vez!


 

Eva Illouz: “El capitalismo ha creado grandes bolsas de miseria sentimental”

ENTREVISTA CON LA GRAN INVESTIGADORA DEL AMOR CONTEMPORÁNEO

La socióloga franco-israelí publica su ensayo 'El fin del amor'

Eva Illouz Sociologa

Eva Illouz, en una visita a Barcelona en el 2016 

 César Rangel

-¿Por qué un libro más sobre el amor?

Para mi supone el final de un ciclo. Es más sobre el desamor que el amor. Me interesa la manera en que nuestras experiencias emocionales son conducidas por las instituciones, la manera en que somos moldeados, cómo actúan en nuestro interior unas fuerzas sociales que no vemos ni comprendemos. Del mismo modo que, en su día, intenté comprender el tránsito del amor burgués del siglo XIX al amor de la sociedad de consumo, veo ahora que todas esas construcciones burguesas y capitalistas se están hundiendo. Es un libro sobre la contradicción entre el ideal que tenemos del amor, que viene de esas estructuras del pasado, y las potentes fuerzas institucionales que trabajan en otra dirección y que hacen que no pueda funcionar bien.

-Cuando tenemos problemas amorosos, buscamos a los psicólogos. Usted propone la aproximación sociológica, muy distinta. El desamor es visto como fruto del sistema en que vivimos, no como una ineptitud de las personas.

-Exactamente. Una parte importante de mi trabajo es escribir contra la psicología, que es la competidora epistemológica de la sociología. Escribo contra la psicología clínica, que tiene cosas que se pueden utilizar individualmente, que son útiles, pero eso no significa que no haya grandes causas colectivas, problemas sociales, también en este campo. La incertidumbre se ha convertido en un problema sociológico, porque hoy la certidumbre es una anomalía en una relación sentimental. En general, cuando entramos en cualquier otro tipo de relación social, laboral, sabemos a qué atenernos, cuáles son las reglas: lo que significa ser un padre, un vendedor de helados, una prostituta callejera… Son roles que interpretamos. Pero, hoy, entrar en una relación amorosa es introducirnos en un territorio totalmente incierto. No sabemos cuál es la buena conducta a seguir, y esta tremenda incertidumbre no tiene precedentes en la historia. La sociología nos ayuda a gestionar esto. Ojo, no estoy diciendo que los individuos no sean diferentes, sino que hay individuos con muchos más problemas que otros. Los individuos se mueven en instituciones y entornos que no dominan, cosas que no funcionan, y que son constantemente eludidos en la comprensión de los psicólogos en sus terapias.

-Usted habla de desregulación amorosa…

-Utilizo voluntariamente conceptos económicos porque ha habido transformaciones en las relaciones amorosas que tienen un carácter económico. Muy importante resulta, por ejemplo, que, hoy, los encuentros amorosos son un mercado, han adoptado esa forma: hay dos entidades que se encuentran en una arena libre y van a intercambiar algo entre ellos, sin mediaciones ni regulaciones. Antes nadie se casaba fuera de los preceptos de una religión, de los estereotipos, de su clase social… Había un montón de mecanismos sociales que regulaban las parejas. La desregulación es lo mismo que en el terreno de las mercancías: la libre circulación de cuerpos y de psiques. Eso va a hacer que la gente se aparee en función de mecanismos de acumulación de valor, de capital, que maximicen sus posibilidades en el mercado matrimonial. La regulación implica muchas prohibiciones y tabúes, y en el mercado no los hay, solo dos personas que intercambian utilidades. Ese es el amor del neoliberalismo. La paradoja es que las ideas de Thatcher y Reagan, tan defensores de la familia tradicional, conducen a su destrucción, a la ley del más fuerte.

Hattie Retroage, la abuela de Tinder

Hattie Retroage, la abuela de 85 años que triunfa en Tinder e Instagram 

 Terceros

-De hecho, usted muestra cómo, en el amor, coinciden los libertarios y los neoliberales…

-Uno de los desafíos del libro es proponer una sociología de la libertad. Pensamos comúnmente en la libertad en términos morales y políticos, pero yo lo que quiero es ver sus efectos profundos en las prácticas sociales, porque es absolutamente claro que la libertad cambia de contenido, según las épocas. Por ejemplo, en los años 70 y 80 el escritor Gabriel Matzneff podía tener comportamientos pedófilos, acostarse con niños, impunemente, se consideraba parte de su libertad sexual. Hoy eso ya no es posible. Hay, pues, ajustes y redefiniciones de la libertad. Me doy cuenta de que los grandes valores que han defendido las feministas y los homosexuales, que jugaron un papel importantísimo en todo el siglo XX y en el advenimiento de la democracia, cambian de cariz al ser cooptados por lo que yo llamo el capitalismo escópico, las industrias que utilizan la mirada, el ojo del espectador, para extraer valor de otra persona, a partir de la belleza evaluable del cuerpo de una mujer. La idea de libertad de ese capitalismo escópico cambiará profundamente la definición de la masculinidad y la feminidad, así como de la sexualidad. Se trata de algo muy político: privilegiar a la vez la libertad y la desigualdad. Dado que no existe una igualdad de partida, la libertad sexual se utiliza contra las mujeres.

La libertad sexual se utiliza contra las mujeres”

-Desmenuza las consecuencias de la falta de ética en el terreno sexual. Pero ¿quién podría dictarla?

-No creo que haya que crear una organización internacional que dicte una ética sexual, han de ser los hombres y las mujeres los que la creen conjuntamente. Esa es una gran cuestión de la que ocuparnos en los años que vienen. El feminismo es una gigantesca reacción al gran malestar que existe en las relaciones sexuales y emocionales. Tenemos una gramática compartida entre hombres y mujeres para tratar las desigualdades en el campo laboral. Pero no hemos formulado la gramática de la sexualidad y las relaciones íntimas para que no sean un campo donde reinen la humillación, la herida, el sufrimiento, los sentimientos de invisibilidad social. No es siempre el caso, de acuerdo, pero sí a menudo. La libertad implica el derecho a hacer lo que queramos sexualmente pero aquello que queremos da lugar a mucha violencia, en lo físico, simbólico y emocional. Hace falta comenzar esta discusión ética. Hasta ahora, hemos percibido este tipo de cuestiones como un intento de reglamentar lo íntimo, pero se trataría simplemente de meterlo en los carriles de la ética. Que la relación ética con los otros no se detenga o se extinga al llegar a la sexualidad y al deseo.

-¿Libertad, igualdad, fraternidad?

-Las tres cosas son una demanda clara, también en lo íntimo.

GRAF7562. A CORUÑA, 30/11/2020.- Paula Dapena (con el dorsal 6) da la espalda a sus compañeras de equipo y a las rivales del Deportivo Abanca en el minuto de silencio que se guardó por el exfutbolista argentino Diego Armando Maradona antes del partido que les enfrentó en la Ciudad Deportiva de Abegondo el pasado sábado. Dapena se negó a respetar el homenaje a Maradona y rechazó el minuto de silencio por alguien al que consideró

La futbolista Paula Dapena (con el dorsal 6) da la espalda a sus compañeras en el minuto de silencio que se guardó por Maradona, a quien considera "violador, pedófilo, putero y maltratador" 

 Amador Lorenzo / EFE

-Usted habla de la ‘deselección’, el abandono de las relaciones, como la característica más importante de hoy.

-Parto de la constatación de que la idea de ‘elección’ ha sido absolutamente central en la modernidad. El feminismo puede ser definido como un combate para que las mujeres elijan, ya sea en casa o fuera de ella (con el voto). La misma sociedad de consumo se presenta como una cultura del derecho a tener muchas posibilidades de elección… El individuo moderno se define a través de su toma constante de decisiones: en su profesión, en la sexualidad, en sus amistades, sus compras… Pero hoy vivimos una nueva etapa en la historia cultural de la elección porque el individuo se define según sus ‘deselecciones’, su ruptura de compromisos y decisiones anteriores. Eso es algo muy nuevo, un modo de sociabilidad negativa, donde el individuo es quien es por aquello que rechaza, por la experiencia repetida de rechazar o no escoger algo. Bien porque prescinde de algo o alguien o porque lo toma pero luego ya no. El verdadero yo surge de rechazar a alguien: entrevisté a una mujer casada durante 25 años, relativamente contenta con su matrimonio, que estaba bien, pero se decía que, al haberse casado joven, no había conocido nada de la vida, quería probar la vida de soltera y dejó a su marido. Es al menos una acción inteligible, se comprenden las causas. Rechazar es constitutivo de la identidad.

-Habla de poliamor, del más común ‘casual sex’ pero también destaca la gran fuerza que mantiene el ideal del amor romántico.

-Esa es una idea clave del libro, la contradicción entre la ideología que sigue siendo poderosísima en nuestra sociedad y el hecho de que nuestras instituciones trabajan en otra dirección…

Nos hace falta crear una ética sexual”

-Otra paradoja: la apariencia física es más importante que nunca.

-Nunca ha sido tan importante. Irónicamente, al tiempo que el feminismo ha hecho progresos, el rol de la sexualidad ha sido cada vez más importante en la autodefinición de las mujeres. Hay un enorme debate en el feminismo, el de analizar si la autodefinición a partir del cuerpo y la sexualidad representa una emancipación o una regresión. Tras investigarlo mucho tiempo, finalmente creo que el cuerpo juega un papel fundamental para sojuzgar a las personas. En el patriarcado tradicional, las mujeres tienen dos roles: el reproductor, son matrices o vaginas que van a dar niños; o bien son prostitutas, para dar placer sexual a los hombres. No sorprende que, en este sistema, el rol de la mujer esté hipersexualizado, y marcado como diferente. Este cuerpo sexualizado se ha integrado en las formas actuales de dominio capitalista, las que conciernen a la mirada, la que reconoce la belleza, y que da a algunas mujeres una sensación de empoderamiento, pero junto a la mirada también son necesarios los procesos de reconocimiento social, emocional y romántico, y ahí la hipersexualización de las mujeres –que los hombres no sufren- va a impedir que se produzca ese reconocimiento.

-Se ocupa también del ‘ghosting’…

-Es una forma cool de denominar una crueldad. Es un término que agrupa una serie de prerrogativas, una manera de legitimar un comportamiento maltratador. Si imagináramos un comportamiento parecido en el campo profesional ¿qué sería? ¡Un delito! Sería imposible, usted no puede tratar a un cliente así: que él le pregunte algo y usted decide arbitrariamente no contestarle más. Comportarse así sería considerado una afrenta en cualquier campo, pero lo aceptamos en las relaciones íntimas. Y no hay ninguna razón para ello.

incel

Muñecos que reproducen arquetipos y roles sociales 

 Terceros

-¿Qué son los ‘incel’?

-Un movimiento de ‘célibes involuntarios’, una subcultura violenta, de extrema derecha, que llama al odio contra las mujeres. La desregulación del mercado sexual crea una gran miseria sexual para mucha gente, enormes bolsas de miseria. El capital sexual es tan importante para los hombres, una fuente de poder, que, cuando no es satisfactorio, dado que está repartido de forma muy desigual, genera enormes resentimientos. Michel Houellebecq fue el primero en hablar de esto en su ‘Ampliación del campo de batalla’ en 1994. Hay un vasto campo de miserables sexuales.

La apariencia física nunca ha sido tan importante como ahora”

-¿Y el consentimiento?

-Se ha convertido en la piedra angular de las relaciones entre hombres y mujeres basadas en la libertad, el libre albedrío de las partes. Pero a mí me recuerda el contrato del trabajo asalariado, que se presenta como un contrato entre dos partes, el que paga y el que le da su trabajo a cambio. Marx ya se reía de eso en las primeras páginas de ‘El capital’, ¡no es una relación entre iguales! Si no aceptas, te mueres de hambre, el empleador tiene un enorme poder sobre ti. Y hoy, en el terreno sexual, hay que recordar que definimos la identidad de las mujeres según el reconocimiento que la mirada de los hombres le da. Así, le sorprendería descubrir la cantidad de mujeres que dicen que ‘sí’ a propuestas sexuales que no les apetecen. Más allá del ‘sí’ y el ‘no’ hay una gran zona gris donde la mujer no quiere algo pero carece del repertorio adecuado para decir un ‘no’ sin ser insultada, vista como una calientabraguetas o una puritana frígida. Si el hombre te desea es que has hecho algo para que eso suceda y deberías ser consecuente y sentirte halagada. No solo está en juego la voluntad de la mujer. El libro ‘El consentimiento’ de Vanessa Springora es muy bueno porque expone el tema muy claramente: una niña de 14 años ¿qué sabe de la vida? ¿a qué puede consentir cuando un adulto de 50 la aborda? Del mismo modo, una chica de 22 años, que ha bebido en una fiesta, y lleva toda su vida escuchando y asumiendo mensajes sobre la sexualidad que le dicen que follar o responder a esas insinuaciones es cool, le resulta muy difícil oponerse. El debate sobre el consentimiento, reducido a ‘sí’ o ‘no’, elude la complejidad de toda la casuística real.

-¿En qué trabaja?

-En varias cosas. Analizo el populismo a través de las emociones, en el contexto de la sociedad israelí. Tengo otro proyecto antipsicológico: analizo 14 emociones y muestro que, en realidad, son sociales. Acabo otro libro sobre sexo. Y estamos haciendo, con un periodista y un académico, dos libros de entrevistas sobre toda mi obra.